Lemus se siente triste por las paredes rayadas y no por el pueblo..
Mientras el bolsillo de la gente se vacía por el tarifazo, en Jalisco la prioridad parece estar en otra parte: las paredes. Tras la protesta contra el aumento al transporte público, cuatro estudiantes que realizaron pintas en edificios históricos fueron detenidos y luego liberados, en un episodio que dejó un mensaje claro para miles de ciudadanos molestos: importan más los muros que las personas.
Las consignas aparecieron en el Palacio de Gobierno y la Catedral de Guadalajara, símbolos del poder y la historia. Pero lejos de escuchar el reclamo social por el encarecimiento del transporte, el discurso oficial se centró en señalar culpables políticos. Desde el gobierno se apuntó a Morena, PT y Futuro, acusándolos de incitar la protesta, mientras el enojo ciudadano quedó en segundo plano.
El fin de semana, la manifestación fue masiva y el malestar palpable. Aun así, el caso no llegará a tribunales: se cerró la vía penal, pero se abrió un nuevo frente de polarización. En las calles y en redes, la pregunta se repite: ¿quién gobierna para la gente que paga más cada día o para proteger paredes rayadas?
En Jalisco, la indignación no se borra con pintura. Y mientras el transporte sube, la paciencia baja. 📉🚌
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