💧 Sheinbaum blindara el agua en la Constitución 🇲🇽 para prohibir que el servicio del agua pase a Privados
El futuro del agua en Jalisco abrió un nuevo capítulo político. La presidenta Claudia Sheinbaum propuso prohibir la privatización de la operación de los servicios de agua potable mediante una reforma constitucional, en medio de las diferencias con el gobernador Pablo Lemus por el proyecto del acueducto Chapala-Guadalajara.
La propuesta pone sobre la mesa una pregunta clave: ¿quién debe controlar un servicio indispensable para millones de personas, los gobiernos o las empresas privadas?
El desacuerdo comenzó con el esquema de financiamiento planteado para construir el acueducto sustituto Chapala-Guadalajara. El gobierno de Jalisco propuso un modelo conocido como CMRO, que contempla construcción, mantenimiento, rehabilitación y operación con participación privada. Desde el Gobierno federal surgieron preocupaciones sobre el riesgo de que ese mecanismo terminara entregando a particulares la operación del servicio.
Sheinbaum fue contundente al fijar su postura: “Tendríamos que elevar a rango constitucional que no se permitiera esta privatización”.
Pero la discusión no se limita a un proyecto de infraestructura. En la Zona Metropolitana de Guadalajara también existe preocupación por la calidad y el abastecimiento del agua, por lo que ambos gobiernos buscan una salida que permita atender el problema sin entregar la operación del servicio a empresas privadas.
¿Y de cuánto dinero estamos hablando? La Federación prevé aportar entre 12 mil y 13 mil millones de pesos para el acueducto sustituto y obras complementarias de la presa El Zapotillo. Por su parte, Jalisco contempla invertir entre 10 mil y 12 mil millones de pesos en infraestructura de saneamiento y potabilización.
Con este acuerdo, los gobiernos buscan encaminar las obras mediante recursos públicos, sin recurrir a la privatización del servicio ni al endeudamiento, mientras continúan las definiciones técnicas y presupuestales.
