La leyenda del Vampiro del panteón de Belén

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Esta leyenda se concibió en la zona más tétrica del Panteón de Belén, Y esta cuenta acerca de una fecha que no está precisada, que uno de los árboles que se ubican en un rincón del ya dicho cementerio, se trata en verdad de la tumba de un vampiro, que aterró a los ciudadanos tapatíos que vivieron a mediados del siglo XIX.

Esta historia comienza con el rumor de que un vampiro rondaba por la calles de la ciudad de Guadalajara, con el único fin de alimentarse de la sangre de los tapatíos. este fuerte rumor comienza cuando encontraron pequeños animales sin una gota de sangre.

Al poco tiempo después encontraron niños muertos y sin sangre. y el pánico se hizo presente en las calles, al grado de que al oscurecer las calles quedaban solas y la gente prefería rezar en sus casas.

Las personas hartas de estar cautivas del miedo, decidieron armar grupos de cacería para acabar con el Vampiro que los asechaba, después de varias noches lograron dar con el Vampiro, hasta que lo acorralaron y a la usanza de las historias extranjeras le clavaron una estaca de madera en el pecho atravesando el corazón, Causándole la muerte.

Pero al parecer hicieron mal el ritual, porque los pobladores decidieron sepultar los restos del Vampiro debajo de grandes y pesadas lápidas dentro del conocido Panteón de Belén, en lugar de cremarlo y esparcir sus cenizas a los cuatro vientos con el fin de que estas nunca puedan reunirse otra vez para causar terror.

Después de varios meses, creció un árbol de aquella estaca que le fue clavada al pecho, quebrando las pesadas loza de piedra ese árbol todavía existe y se dice que cuando el árbol muera, el vampiro regresará.

Hay otros que afirman que el vampiro escapó desde varias décadas, justo cuando el árbol rompió la gran losa que lo cubría.

Actualmente, el árbol se encuentra en buenas condiciones y es protegido con un cancel.

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